Un circuito resonante a 13,56 MHz, tejido con hilo conductor y ajustado con capacitancia textil, puede extraer energía del campo cercano de un teléfono. En UHF, etiquetas pasivas reflejan información mediante retrodispersión, bordadas discretamente en cintas. Pequeños parches triboeléctricos, integrados en puños o cinturones, alteran el estado de un sensor pasivo con cada paso. Todo sin baterías, manteniendo la prenda ligera, reparable y lista para funcionar en contextos culturales, educativos o cotidianos.
En lugar de pantallas rígidas, se pueden usar indicadores sensibles y suaves: un micro‑LED activado por campo cercano para validación puntual, tintas termocrómicas que reaccionan a ligeros calentamientos resistivos controlados, o cambios en la reflectancia de un hilo que delatan sintonía. La respuesta es respetuosa: aparece cuando corresponde y desaparece sin distraer. El portador siente que la prenda escucha, participa y acompaña, sin robar protagonismo a su gesto, a su relato y a su contexto.